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El dilema de ser feliz sin joder a nadie...

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Supongo que cada uno de nosotros tiene su propia filosofía de vida, la mía es relativamente simple: "Tratar de ser feliz sin joder a nadie, o al menos molestar lo menos posible al de al lado". No sé si realmente se pueda llevar a cabo  en términos absolutos, porque todos los seres humanos aspiramos a la felicidad, como fín último y muchas veces esta  búsqueda del "bienestar propio" puede afectar de alguna manera la vida de los otros causándole lo que llamaríamos "Daños colaterales". Algún filósofo me diría entonces: "Ningún vivo es capaz de hacer un contrato para no hacer el mal, ni sufrirlo. No hacer el mal, tampoco sufrirlo: he aqui el dilema". Lo segundo es prácticamente imposible porque no depende de nosotros. No hay ser humano  que no sufra, llore, o ría en algún momento de su vida. No hay un hombre o mujer en este mundo al que no le hayan partido el corazón en mil pedazos en algún momento del camino. En cambio lo primero sí, implica un cierto compromiso y responsabilidad con el otro, pero a veces desgraciadamente nuestras acciones terminan, quizás sin querer, afectando tal vez la felicidad de los demás. Una ética de la dulzura no puede ahorrarse esta lógica de la elección y del contrato en el orden de las disposiciones. Formalmente, no se puede expresar mejor la necesidad de defenderse, protegerse, preservarse y resguardarse de los golpes de la fortuna. La otra vez leía a Michel Onfray el filósofo francés partidario del hedonismo y su teoria del erizo: "Algunos animales cambian de color, se metamorfosean, se confunden con el medio, otros enseñan los dientes, insisten en sus defensas o en sus colmillos afilados. Lo mismo sucede con los hombres que oscilan entre la estrategia del camaleón y la táctica del felino. Por su parte, el erizo rechaza tanto el mimetismo de los parajes como la violencia del predador, pues prefiere una sabiduría verdaderamente hedonista: evitar el displacer, ponerse en la posición de no tener que sufrir ningún disgusto, instalarse en el retiro ontológico. Ni desaparecer, ni atacar, sino estructurarse como fortaleza a partir de un pliegue en el que se preserva la identidad. Enrollarse como una bola o entrar en hibernación, he aquí dos modalidades parecidas de la relación con el mundo que evitan imponer el combate o rechazan deliberadamente instalar la intersubjetividad en el terreno de la violencia, la guerra y el conflicto. En su postura típica, el erizo manifiesta la voluntad feroz de economizar la famosa lucha hegeliana de las autoconciencias opuestas. El individuo que en su relación con el otro aborrece el odio, la negatividad y todas las formas que toma la pulsión de muerte, sobresale en esta lógica del  pliegue de resistencia,  generando una finta benéfica."

Para entender el concepto del hedonismo empecemos por ver de que se trata. El hedonismo es la doctrina filosófica basada en la búsqueda del placer y la supresión del dolor como objetivo o razón de ser de la vida. Es la doctrina que considera el placer como el fin de la vida, por lo que se deduce que los seres humanos deberíamos dedicarnos exclusivamente a vivir en su eterna búsqueda. En una entrevista muy interesante que le hicieron a Onfray, hay cosas que puntualizó que me parecen aclaraciones muy importantes sobre su prédica:"Se cree que el hedonista es aquel que hace el elogio de la propiedad, de la riqueza, del tener, que es un consumidor. Eso es un hedonismo vulgar que propicia la sociedad. Yo propongo un hedonismo filosófico que es en gran medida lo contrario, del ser en vez del tener, que no pasa por el dinero, pero sí por una modificación del comportamiento. Lograr una presencia real en el mundo, y disfrutar jubilosamente de la existencia: oler mejor, gustar, escuchar mejor, no estar enojado con el cuerpo y considerar las pasiones y pulsiones como amigos y no como adversarios." Michael Onfray (Entrevistado por Cecilia Bembibre).

La verdad que en estos días estuve leyendo sobre Onfray y me parece un tipo muy particular. Empezó su vida de forma difícil. Nació en un hogar muy pobre, y a los diez años fué abandonado por su madre en un orfanato. A los 28 años sufrió un infarto, y más tarde dos derrames cerebrales. Onfray vive de forma sencilla y alegre. Tiene bloqueada su cuenta, para recibir solo lo que recibiría de jubilación un obrero agrícola. Ve que la vida debe llevarse de manera que pese más el ser que el tener.

En otra parte de la entrevista le preguntaban:

Usted critica a "los hombres que se embriagan de ilusiones". ¿Está mal? ¿Y si eso les permite ser menos infelices? Usted escribe: "El camino de la verdad filosófica es largo y difícil". Pero hay muchísima gente que nunca tendrá la posibilidad de hacer ese camino. ¿Por qué negarles su propia forma de consuelo a aquellos que creen en algo superior?

Prefiero una verdad que duele a una mentira que calma. Pero cada uno puede preferir el opio de la ilusión a la realidad. Yo le reprocho a la ilusión enemistarnos con la única certeza que tenemos: la vida es aquí, aquí y ahora. Las religiones nos invitan a vivir en la expiación, con el pretexto de que vivir como si uno estuviera muerto aquí nos abrirá la vida eterna una vez muertos. Yo consagro gran parte de mi tiempo -sobre todo cuando creo universidades populares abiertas a todos-, a ofrecer una alternativa filosófica a la propuesta religiosa. Creo que es necesario popularizar la filosofía para reconciliar al hombre consigo mismo, con su cuerpo, su vida, los otros y el mundo, sin que tenga que pasar por todas esas ficciones religiosas.

Usted escribe: "La autoridad me resulta insoportable; la dependencia, invivible. Las órdenes, invitaciones, pedidos, propuestas, consejos me paralizan". ¿Cómo hace para organizar su relación con los demás, sobre todo con sus allegados?

Desde los 17 años, (cuando dejé mi familia para vivir sin ayuda alguna) construí mi vida a fin de tener que obedecer -¡y mandar!- lo menos posible. No me pida detalles porque tendríamos que consagrar la entrevista a esta cuestión. Digamos que es necesario evitar el matrimonio y los hijos, los honores, la riqueza y las situaciones de poder. Soy soltero, sin hijos, me importan un bledo las condecoraciones, los puestos honoríficos en instituciones universitarias. Vivo muy bien con o sin dinero, porque el dinero nunca fue una obsesión en mi vida, no soy representante de esto ni de aquello. Trato de no deberle nada a nadie. Vivo de mi pluma, y mis lectores, comprando mis libros, hacen posible esta situación social magnífica, casi una vida de rey.

Esta definición filosófica se adecúa más a mi forma de sentir el mundo, me encanta disfrutar de las cosas sencillas que nos brinda la vida, disfruto de tirarme en el césped y mirar el cielo en los días de verano, el olor de los jazmines del jardín de mi mamá; me gustan los perfumes, porque es mi forma de agradar  alos demás, disfruto de las velas aromáticas porque me transmiten armonía, paz. Amo encender sahumerios y sentarme a leer, me gusta cuidar mi cuerpo: hacer gimnasia, ponerme cremas, comer sano, disfrutar de la cocina. Soy de las que cree que todo es más fácil cuando se tiene una rica comida enfrente, por eso me gusta agasajar a los demás con mis tartas, tortas, scones y cosa dulces. Amo el chocolate (creo que es uno de los descubrimientos más grandiosos de todos los tiempos), trato de hacerme amiga de mis defectos, en definitiva son parte de lo que soy. Toda esa parte la comparto, pero  creo que soy demasiado culposa para ser hedonista, a veces me cuesta elegir sobretodo cuando pienso en que puedo sin querer hacerle daño a alguien, bueno también es cierto que la vida es un conjunto de elecciones, pero creo que lo que Onfray nos propone es elegir responsablemente. Supongo que me parezco un poco al erizo, trato de ser feliz moderadamente resguardándome de mi y de los otros. Es mi manera de no joder a nadie.

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Comentarios El dilema de ser feliz sin joder a nadie...

me ha encantado  vamos a ver me he visto refleja en una cosa , yo puedo ser guerrera de fuera entusiasta loca o imprudente  calculadora no me siento  son impulsos cada vez menos , ahora bien , en las emociones no es cobarde no me considero , realista si , puedo sufrir lo que el destino le de a mi vida , mas no lo que me de afectivo , prefiero ser fria a dar calor na dice por que hay gente extravertida muy inconstantes yo no creo lo sea , por eso ante el riesgo , queda uno en retaguardia , disfrutar fijo que si  del rato que puedo ver feliz a los mios y de camino sentirlo yo tambien sola o con ellos soy acuario
Hola Marina, un gusto leer tus comentarios y opiniones sobre este tema tan "nuestro".
Es bueno ver que andas prolífica, te mando un beso enorme.

Mía
Mía Mía 21/08/2011 a las 03:24

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